lunes, agosto 19, 2013

El neo-misticismo de los "íntimos de Dios"

Leyendo sobre el misticismo en la historia de la iglesia pre reformada, me encuentro con los "Amigos de Dios", grupo de místicos suizos y alemanes del siglo XIV, que me hacen pensar en el post-moderno movimiento de los "Íntimos de Dios". La idea del movimiento místico de los "Amigos de Dios" es que la madurez plena de la vida cristiana estaba absolutamente inmersa en las experiencias que nos entregaba la transformadora unión personal del alma con Dios. Si no tienes esta experiencia íntima, no eres amigo, o en el caso post-moderno, íntimo. O sea, eres un cristiano de segunda categoría.
El tema con estos místicos "Amigos de Dios" es que estaban muy inclinados hacia el panteísmo. Y este es el problema.
Para entender la relación entre el movimiento neo-místico de los "Íntimos de Dios", recomiendo leer sobre el panteísmo, a través de los escritos de Heráclito, Plotino y Spinoza, entre otros.

"¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.
¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.
No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después."
[Eclesiastés 1.9-11]

sábado, junio 22, 2013

¿Qué es Cristo realmente para nosotros?

Durante los últimos días de su vida, el pastor Dietrich Bonhoeffer dijo:
“La pregunta que más da vueltas en mi cabeza es ¿qué es Cristo realmente para nosotros?”

Es interesante leer en la Escritura que Jesús hizo esa pregunta a sus discípulos. En Mateo 16.13-16 nos encontramos con el siguiente relato:

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—¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?
Le respondieron: Unos dicen que es Juan el Bautista, otros que Elías, y otros que Jeremías o uno de los profetas.
— Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?
— Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente —afirmó Simón Pedro.
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Esta pregunta ha traspasado más de dos mil años y sigue siendo la misma que podemos hacernos hoy: ¿qué es Cristo realmente para nosotros? Y no se trata de definir “quién” es Cristo o simplemente “qué” es Cristo. La pregunta que nos hace realmente confrontarnos con el verdadero Cristo, con el Hijo del Dios viviente es “¿qué es Cristo para mí?”

Muchos de nosotros, cristianos, podemos afirmar que Cristo es el Señor, pero ¿qué realmente significa que Cristo sea el Señor? O más aún ¿qué significa que Cristo sea el Señor de mi vida?

Lo que nos molesta de reconocer que Jesucristo es el Señor, es que un Señor demanda a su siervo obediencia absoluta.

Una vez me dijeron “Jano, no es bueno que hables de Jesús como un Señor del tipo demandante, sino que como a un amigo. Las personas no pueden pensar que son esclavos, sino que son libres”. La verdad es que la misma Escritura usa la palabra griega “doulos” que significa tanto ‘esclavo’ como ‘siervo’, entendiendo la palabra ‘siervo’ como un esclavo que ha alcanzado un alto grado confianza de su Señor, al punto de que su Señor le asigna tareas y funciones de confianza. Bajo el contexto escritural, un esclavo sólo puede ser considerado un siervo amado, sólo cuando obedece en todo. No lo digo yo… son las palabras de nuestro Señor.

La Escritura describe a Cristo como salvador no más de 25 veces en el Nuevo Testamento. La misma Escritura describe a Cristo como Señor más de 400 veces en el Nuevo Testamento. Es la Palabra de Dios la que nos dice qué debiese ser Cristo para nosotros.


"[Jesús les dijo] ¿Por qué me llaman ustedes ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que les digo?
(Lucas 6:46)

viernes, mayo 31, 2013

La gracia barata es el enemigo mortal de nuestra iglesia.

Inspirado por mis lecturas sobre la vida y obra de Dietrich Bonhoeffer, les comparto mi devocional para el día de hoy.

“Entonces, ¿qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos ya bajo la ley sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera! ¿Acaso no saben ustedes que, cuando se entregan a alguien para obedecerlo, son esclavos de aquel a quien obedecen? Claro que lo son, ya sea del pecado que lleva a la muerte, o de la obediencia que lleva a la justicia. Pero gracias a Dios que, aunque antes eran esclavos del pecado, ya se han sometido de corazón a la enseñanza que les fue transmitida. En efecto, habiendo sido liberados del pecado, ahora son ustedes esclavos de la justicia.” [Romanos 6.15-18]

La gracia barata es el enemigo mortal de nuestra iglesia. Nuestra lucha hoy es por la gracia cara.

Gracia barata significa gracia como productos de oferta, el perdón pagado a precio contado y en cómodas cuotas mensuales, perdón a precio de saldo o sacramentos con descuentos. Cuando la gracia, aquella despensa inagotable de la iglesia se reparte entre manos descuidadas, sin vacilación ni límite, sin un precio, entonces hacemos de la gracia algo sin valor.

La doctrina de la gracia barata como principio, como sistema, es cuando hablamos del perdón de pecados como una verdad general, como una mera idea cristiana de Dios. Las iglesias que predican la doctrina de la gracia barata suelen estar llenas de personas que buscan un remate de perdón de Dios, ojalá pagando una suma de dinero, para que, de una u otra forma, poder mostrar la boleta de compra y tener posibilidad de reclamo en el proceso de reconciliarme con Dios. Pero se nos olvida que la expiación, la sustitución personal y particular por nuestros pecados en Cristo, es la más grande demostración del infinito precio que pagó Dios para reconciliarse con nosotros. No porque nos debiera algo, sino porque nos amó sin medida. Nos amó y planificó todo desde antes de decir “Que se haga la luz”.

La gracia barata es, por lo tanto, la negación de la palabra viva de Dios, la negación de la encarnación de la Palabra de Dios, del Verbo. La negación de Dios mismo. La gracia barata es la gracia que nos otorgamos a nosotros mismos. La gracia barata es la predicación del perdón sin arrepentimiento, es el bautismo sin la disciplina de la comunidad, es la Cena del Señor tomada indignamente, es la absolución sin confesión personal delante del Dios de eterna santidad. La gracia barata es la gracia sin discipulado, gracia sin la cruz, gracia sin la vida, gracia sin Jesucristo encarnado.

¿Por qué es que tantas iglesias están proclamando la "gracia barata"? ¿Qué pasa con aquellos discípulos que fueron llamados inapelablemente a ser sal incluso dentro de la Iglesia? ¿Se han vuelto insípidos, sin valor y, por lo tanto predican lo que hay en sus corazones, o sea, una gracia barata?

Por la misma gracia cara de la que nos hablan las Escrituras, aún hay esperanza para los que le temen. El Salmo 51.10-13 dice:

“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me alejes de tu presencia
ni me quites tu santo Espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación;
que un espíritu obediente me sostenga.
Así enseñaré a los transgresores tus caminos,
y los pecadores se volverán a ti.”

Pensemos en la proclamación y la práctica de nuestras comunidades de fe (nuestras iglesias locales) y oremos para que Dios nos libre de la gracia barata.

miércoles, mayo 29, 2013

¿Discípulo de Jesús? Eres sal, quieras o no.


"Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee."
[Mateo 5.13]



"Ustedes son la sal de la tierra". No dice "Ustedes deberían ser la sal". A los que son discípulos no se les da la opción si quieren o no ser sal. No se apela a la voluntad del discípulo para convertirse en la sal de la tierra. Simplemente son la sal, quieran o no, por imperativo del mismo que los llamó a ser discípulos. Eres sal. 
Tampoco dice "Ustedes tienen la sal", ya que eso sería disminuir el sentido de ser sal y lo relegaría a una simple herramienta. Ser sal no es una herramienta, sino que implica todo el ser del discípulo, toda su existencia. Cada área de la vida.
Todos los que han sido llamados por Cristo a ser discípulos han sido, a su vez, llamados a ser sal para detener la descomposición moral y sazonar a la sociedad con la riqueza y la plenitud del Evangelio de Jesucristo, en todas las áreas de la vida.

jueves, marzo 28, 2013

Películas para ver en Semana Santa

Si busca una alternativa cinéfila para este fin de semana, le recomiendo algunos títulos interesantes:

Bonhoeffer: Agente de Gracia - ¿Qué puede hacer una persona moral en un tiempo de tanta inmoralidad y crueldad? Dietrich Bonhoeffer, se hizo esta pregunta una y otra vez. Siendo un clérigo alemán de mucha distinción, pero en oposición a Hitler y los Nazis, Bonheffer se encontró en una situación extremadamente peligrosa. Sus convicciones le costaron su vida. Los Nazis le colgaron el 9 de Abril de 1945. Un mes después de su ejecución, la segunda guerra mundial se finaliza. (http://youtu.be/f-fuuOnb-4Y)

- Juicio a Dios - Drama sobre un grupo de prisioneros judíos en el campo de concentración de Auschwitz que deciden enjuiciar a Dios por el simple hecho de haberlos abandonado a su suerte. El link lleva a la parte 1 de 9. Pueden seguir el hilo fácilmente. (http://youtu.be/F8CAFkDzlew)

Jornada pela liberdade - (Portugués) A vida de William Wilberforce é a história de como a perseverança e a fé de um homem mudaram o mundo. Líder do movimento abolicionista britânico, o filme mostra a luta épica para criar a uma lei com o objetivo de acabar com o tráfico negreiro. Durante esta jornada, Wilberforce encontra oposição intensa dos que acreditavam que a escravidão estava diretamente ligada à estabilidade do império britânico. Em seus amigos, incluindo John Newton, um ex-capitão de navio negreiro que compôs o famoso hino Amazing Grace, encontrou suporte para continuar lutando pela causa. A legenda é ruim pra caramba. (http://youtu.be/sQrsM1ziu28)
(También se encuentra en español como "Sublime Gracia", pero no está en YouTube ni Vimeo)

Charles Spurgeon: El predicador del pueblo(Documental) - Un documental simple y directo que nos muestra la vida del que ha sido considerado el más grande de los predicadores de la historia. (http://youtu.be/ZQKJROcNyos)

William Carey: Una luz en la oscuridad - William Carey viajó a la India en 1793 con su reacia esposa y cuatro hijos para llevar el mensaje de Jesucristo a estos hombres y mujeres viviendo sin la esperanza del evangelio. Enfrentó tanto sufrimiento allí que es asombroso que William Carey no haya abandonado su misión y regresado a su país.Todo lo contrario, se quedó por 40 años y enseñó la Palabra de Dios a este país. Fue nombrado "Padre de las Misiones Modernas." Carey supervisó más traducciones de la Biblia que se hayan hecho en la historia del cristianismo. La vida nunca le fue fácil, pero Carey simplemente se negó a abandonar su llamado. Su fe se probó cuando un fuego desbastador destruyó todo su trabajo literario. Su vida ha inspirado a un sin número de personas tanto de su época como del presente.Una Llama en la Oscuridad muestra una vida dedicada a Dios y obediente a su llamado. Esta obediencia le llevó a hacer un gran impacto para la obra de Dios. (http://youtu.be/UmAajvN5cjg)

sábado, febrero 23, 2013

No juegues con fuego. (Reflexión en Deuteronomio 6.16-19)

El texto nos muestra a Moisés en la tarea de enseñar al pueblo de Israel quién era Dios realmente, porque incluso habían llegado a pensar que sin importar lo que hicieran, Dios siempre los amaría y estaría con ellos. Pero Dios ama a los que le obedecen y tienen un corazón recto, porque a través de esos corazones Él cumple Su promesa y Su pacto. Dios quiere tener con Su creación una relación estrecha que nazca en la obediencia y que se base en algunos aspectos que nos enseña Moisés.

En primer lugar, no tentar a Dios. El pueblo había visto la poderosa mano de Dios al protegerlos y proveerlos en todo tiempo. Sin embargo, volvieron a murmurar en contra de Moisés, demostrando que sus corazones estaban muy lejos del Señor, porque aun habiendo sustentado Dios todas las cosas, lo negaban. Y al demandar de Dios el qué, cómo y cuándo, el pueblo de Dios estaba mostrando sus graves problemas de incredulidad y falta de confianza en el Señor. Siempre que exigimos a Dios, estamos tentando a Dios y siendo incrédulos. Él no necesita demostrarnos absolutamente nada, porque Su gran amor ya fue demostrado con la muerte de Cristo en la cruz.

En segundo lugar, obedecer toda la ley. A lo largo de este texto, vemos que la ley permitía a las personas poder relacionarse con Dios. La ley revela el carácter de Dios, pero también las características distintivas del pueblo de Dios. Y los estándares de Dios no han cambiado, sigue exigiéndonos el mismo nivel de santidad para poder verlo. Pero no podemos llegar a ser santos, por más que nos esforcemos. La ley nos muestra y refuerza nuestra incapacidad para acercarnos a Dios, porque lo pone muy distante de nosotros. Por eso Dios proveyó a Cristo, para acortar esa distancia. En Cristo la ley fue cumplida plenamente, por eso, al tener fe en Cristo, a cada uno de nosotros se nos considera la ley cumplida, y así Dios ya no nos ve a nosotros, seres pecadores, sino a Cristo. Esto debiese generar en nosotros una gratitud tan grande que nos lleve a obedecer

En tercer lugar, ser bendecidos. Recordemos que si hay desobediencia, hay maldición, por tanto, debemos obedecer los mandamientos y preceptos del Señor para que nos vaya bien. El hombre en su condición natural está ciego, perdido, dominado, esclavizado por el diablo, por el mundo y por la carne, endurecido espiritualmente, es el enemigo de Dios, está muerto en sus delitos y pecados. Pero Dios nos trae a obediencia cuando nos hace hijos suyos. Nadie puede agradar a Dios si no es Su hijo, porque Él pone en nuestro corazón la fe que nos conduce a la obediencia y la gratitud por lo que hizo por nosotros.

Tengamos cuidado de no exigir a Dios, Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. No necesitamos señales, porque el evangelio es suficiente para nuestras vidas. En ninguna parte de la Biblia dice que Dios mostró Su amor para con nosotros dándonos cosas o trayéndonos éxito, sino que nos mostró Su gran amor en que aun siendo pecadores, Cristo murió por nosotros. Sólo debemos obedecer a Dios, Él se encargará de todo lo demás.

viernes, enero 11, 2013

Misionando...

Este extracto me hizo llorar, porque es uno de mis anhelos. Es como me gustaría que suceda con mi vida... (El siguiente texto es un extracto de la historia de cómo nace la iglesia Four Corners Church. Aparece en el libro 'Plantador de Iglesias' de Darrin Patrick)

En enero de 2007 dejé un cómodo trabajo en mi iglesia por algo más radical. Había seguido leyendo los Evangelios una y otra vez y seguía viendo a Jesús como "amigo de los pecadores". Fui buscando en mi teléfono y miré mi agenda. Me sentí consternado. No tenía ningún amigo que no fuera creyente. Toda la gente relacionada conmigo era cristiana, blanca, de clase media alta, republicana. No conocía a ningún "pecador". Empecé a pensar 'Dentro del cinturón bíblico, ¿quién no conoce a Jesús y por qué?'. Pensé en el contexto del bar local, en la comunidad homosexual.

Dios me dijo que abandonara mi trabajo en la iglesia y que fuera al centro de la ciudad, a un bar de ambiente homosexual llamado Álamo, y que consiguiera un trabajo allí. La clientela es única y el personal iba cubierto de mangas de tatuajes y eran bastante francos en cuanto a su ateísmo. Pensé para mis adentros: "¡Perfecto!".

Conseguí un empleo detrás de la barra, que consistía en reponer las neveras y limpiar el lugar. Trabajaría como maestro sustituto de 7:45 de la mañana a 3:15 de la tarde y, a continuación, iría al Álamo de 4:00 de la tarde a 2:00 de la madrugada, cuatro días a la semana. Comencé manteniendo conversaciones con los demás trabajadores y los patrones, fui conociéndolos y, poco a poco, se abrieron oportunidades para hablar acerca de la persona y la obra de Cristo.

Finalmente logré que me escuchara la dueña del Álamo, Amy Murphy. Era una lesbiana de treinta y siete años que se autoproclamaba atea y que descubrió que yo estaba plantando una iglesia. Un día se interesó por ello y cuando le contesté que estaba organizando una reunión en mi casa para gente interesada en la iglesia, me preguntó si podía asistir. "Por supuesto", le contesté. Para mi sorpresa, lo hizo.

Tras la reunión, Amy se me acercó y me comentó: "Necesitas un lugar mayor para la iglesia". Riendo, le respondí: "Claro, ¿por qué no me das el Álamo?". En un momento lleno de gracia y de máxima sorpresa, ella me espetó: "Ok. Eso está hecho". Y así fue. Me hizo saber que nos lo dejaba sin tener que pagar alquiler alguno, y empezamos a congregarnos allí al domingo siguiente.

Meses más tarde, Amy y yo estábamos sentados en su patio trasero, un día de verano, comiendo barbacoa, y me confesó: "Siento como si tuviera un nuevo corazón. Me paso el tiempo orando y pidiendo a Jesús que me perdone por mis pecados y me ayude a vivir para él en el trabajo. Esta actividad es una locura. Lo que quiero decir es que, en estos últimos meses, supe en todo momento que Dios estaba conmigo, pero ahora siento como si, en realidad, estuviera dentro de mí. ¿Es eso normal?".

Fue un inmenso placer para mí poder decirle a Amy en aquel momento que Jesús la había salvado, que lo que estaba percibiendo y experimentando era uno de los principales beneficios de la salvación: que el Espíritu de Dios morara en su interior. 

Desde entonces, Amy ha abierto otros bares en Atlanta y sus alrededores y quiere ayudar a que se planten otras iglesias en sus espacios, para que más gente pueda conocer a Jesús.