martes, mayo 01, 2012

Un mensaje a "esos" pastores

El Señor me dirigió la palabra: «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y adviérteles que así dice el Señor omnipotente: “¡Ay de ustedes, *pastores de Israel, que tan sólo se cuidan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben cuidar al rebaño? Ustedes se beben la leche, se visten con la lana, y matan las ovejas más gordas, pero no cuidan del rebaño. No fortalecen a la oveja débil, no cuidan de la enferma, ni curan a la herida; no van por la descarriada ni buscan a la perdida. Al contrario, tratan al rebaño con crueldad y violencia. Por eso las ovejas se han dispersado: ¡por falta de pastor! Por eso están a la merced de las fieras salvajes. Mis ovejas andan descarriadas por montes y colinas, dispersas por toda la tierra, sin que nadie se preocupe por buscarlas. 
» ”Por tanto, pastores, escuchen bien la palabra del Señor: Tan cierto como que yo vivo —afirma el Señor omnipotente—, que por falta de pastor mis ovejas han sido objeto del pillaje y han estado a merced de las fieras salvajes. Mis pastores no se ocupan de mis ovejas; cuidan de sí mismos pero no de mis ovejas. Por tanto, pastores, escuchen la palabra del Señor. Así dice el Señor omnipotente: Yo estoy en contra de mis pastores. Les pediré cuentas de mi rebaño; les quitaré la responsabilidad de apacentar a mis ovejas, y no se apacentarán más a sí mismos. Arrebataré de sus fauces a mis ovejas, para que nos les sirvan de alimento. 
» ”Así dice el Señor omnipotente: Yo mismo me encargaré de buscar y de cuidar a mi rebaño. Como un pastor que cuida de sus ovejas cuando están dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las rescataré de todos los lugares donde, en un día oscuro y de nubarrones, se hayan dispersado. Yo las sacaré de entre las naciones; las reuniré de los países, y las llevaré a su tierra. Las apacentaré en los montes de Israel, en los vados y en todos los poblados del país. Las haré pastar en los mejores pastos, y su aprisco estará en los montes altos de Israel. Allí descansarán en un buen lugar de pastoreo y se alimentarán de los mejores pastos de los montes de Israel. Yo mismo apacentaré a mi rebaño, y lo llevaré a descansar. Lo afirma el Señor omnipotente. Buscaré a las ovejas perdidas, recogeré a las extraviadas, vendaré a las que estén heridas y fortaleceré a las débiles, pero exterminaré a las ovejas gordas y robustas. Yo las pastorearé con *justicia. (Ezequiel 34:1-16 NVI)

martes, febrero 07, 2012

Saquen una hoja

“Saquen una hoja”… las palabras más terribles que mi profe podía decir. Porque sinceramente, yo no era del tipo de persona que estudia todos los días para estar preparado. Entonces para mí era terrible que me dijeran eso. Y generalmente me iba muy mal en este tipo de evaluaciones. A veces entregaba la hoja en blanco, en otras oportunidades escribía puras tonteras y en muchas otras intentaba copiar. Pero nunca estaba preparado para eso.

Nuestra vida de cristianos es una constante “saquen una hoja” de parte de Dios. Permanentemente el Padre está permitiendo pruebas en nuestras vidas para que podamos ejercer lo que hemos aprendido de él, por él y para él. Porque definitivamente se trata de eso: llevar a la práctica todo lo que hemos aprendido.

La Biblia dice en Filipenses 4.13 “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, siendo un tremendo baluarte para enfrentar la prueba. Pero es justamente aquí donde comienzan nuestros problemas. Es muy común que pensemos “Ok. Si todo lo puedo en Cristo que me fortalece, entonces Señor, dame fuerzas y llévame a ser capaz de soportar todo esto, porque yo debo salir adelante, porque un hijo de Dios no puede estar derrotado ni angustiado”. Y creo que cometemos un tremendo error. ¿Por qué? Simplemente porque, a pesar de estar reconociendo que Dios nos regalas las fuerzas, queremos tomar el control de la situación nosotros, transformándonos en seres autosuficientes, creyéndonos capaces de que, con un poquito de fuerza extra, podremos nosotros mismos solucionar los problemas a los cuales estamos siendo enfrentados. Autosuficiencia en vez de dependencia absoluta. El pecado original.

Cuando leo las Escrituras veo que Dios me regala fuerzas para soportar la angustia, la tristeza, el dolor, el sufrimiento, como lo dice, por ejemplo, el mismo Jesús en el Sermón del Monte. Pero nos está diciendo una y otra vez que esas fuerzas como águilas son para pasar por el valle de sombra y de muerte y salir de la situación compleja porque “Dios está con nosotros”. Nuestro amado Señor nos dice “entrégame tu carga”… nos está diciendo “tú no podrás con esto; yo llevaré esta carga, déjame que te guíe por el camino y déjame hacer esto. Te regalo fuerzas para esperar, para no decaer, para no angustiarte, para no desesperarte, pero déjame a mí tomar el control. Si me dejas tomar el control, aunque sufras, podrás ser feliz porque estás siendo consolado por mí”.

Deja de lado tu orgullo y tus propios intereses frente a una prueba. Deja que Dios haga. Guarda silencio ante Dios y espera en él y él hará. Obedece al Dios de las Escrituras y aprende a depender plenamente de él. Dios nunca irá en contra de sus propios preceptos ni tampoco te desamparará, por lo tanto ante cualquier prueba, no tomes las decisiones que te convengan a ti, sino deja que Dios te muestre las decisiones que te convengan en él. A veces dolorosas, pero son las que te convienen en él.

Cuando te enfrentes a situaciones complejas, aprende a descansar en Dios, entrega tu carga y podrás sobrellevar cualquier cosa porque recién ahí comprenderás que “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

viernes, diciembre 23, 2011

Mensaje de Navidad para no creyentes

Mensaje de buena voluntad a los creyentes de otras religiones, ateos, agnósticos y secularistas en general.

(Texto escrito originalmente por Guilherme Carvalho de L'Abri, Brasil - Traducido por Jonathan Muñoz)

Por favor, cede a la tentación en esa oportunidad. Celebra la Navidad también (sin el chistecito del solsticio y otras cosas parecidas). No te impongas a ti mismo una penitencia negacionista de fin de año…

“¿Celebrar qué? ¡El cristianismo sólo trajo opresión al mundo!"

Sí. El cristianismo no es inocente. No me he olvidado de la Cruzadas, de Servet, del genocidio indígena por los conquistadores “cristianos”, de la persecución a herejes, de las guerras de religión en Europa, de la pedofilia de los sacerdotes, del Pare de Sufrir, de los pelliscones y bofetadas de tu mamá beata, etc… Pero esos males ya estaban en el mundo antes que apareciese Jesús. Incluso la persecución a “herejes”, Antíoco Epífano (pagano) ya la hacía - y todo está allí en el libro de los Macabeos. Razones para hacer estas cosas malas el hombres siempre las tuvo. No se hace necesario un genio o una inspiración especial para practicarlas.

Miento: creo que Pare de Sufrir fue una innovación brasileña de nuestros tiempos. :-D

Pero aunque tú no creas que Jesús es el Logos divino en carne humana y aunque estés indignado por la cobranza de diezmos, es un hecho que sin él no habría algunas innovaciones que exigen inspiración, genio y virtud. Sin Jesús no existiría la antropología cristiana, ni el universalismo cristiano, ni el apóstol Pablo (vd. Slavoj Zizek), ni las misiones de San Patricio y Columba, ni la síntesis filosófica-religiosa de la mentalidad semítica con la mentalidad griega que formó a Europa, ni la ruptura del racionalismo griego, ni San Agustín (y, en el futuro, la idea de “self”), ni la abolición al infanticidio ni la represión contra la esclavitud, ni la “caritas” cristiana, ni la preservación de la herencia latina después de la caída del Imperio Romano…

Y entonces no habría Occidente, ni los primeros hospitales, ni el aristotelismo cristiano ni la ruptura con el aristotelismo cristiano, ni Cambridge y Oxford, ni Dante Alighieri, ni Pico Della Mirandola, ni Renacimiento, ni Rafael, ni Reforma, ni Lutero con su libertad de conciencia, ni escuelas públicas para enseñar a leer la Biblia (y otras cosas), no Johann Sebastian Bach, ni Rembrandt, ni el empirismo, ni la Royal Society (vd. Hooykas), ni revolución científica, ni Pascal, ni Martin Bucer, ni constitución moderna, ni “Lex Rex” (vd. Rutherford), ni hugonotes franceses, ni revolución francesa, ni revolución Norteamericana (ni Marx tampoco, le guste o no), ni Harvard, Yale y Princeton con las iglesias que las fundaron, ni la idea moderna de derechos humanos (vd. Wolterstorff), ni William Carey y el fin de la quema de viudas en India ni la abolición de la esclavitud con William Wilberforce, ni Comenio, ni Kierkegaard, ni Dostoyevski, ni negro spirituals (ni Jazz, ni Blues, ni Gospel, ni Rock & Roll y tal vez incluso… ¡ni Metal!), ni Cruz Roja, ni Maritain, ni la moderna declaración de Derechos Humanos, ni Martin Luther King (ni “I have a dream”), ni el Sindicato Solidaridad en Polonia, ni Tarkovski, ni Arvo Part, ni Malick, ni Desmond Tutu y la Comisión para la Verdad y la Reconciliación en Sudáfrica y así por delante...

¡Sí! Tú puedes despotricar y maldecir contra las miserias de la religión, pero sé honesto y realiza un acto racional de respuesta proporcional. Te guste o no, tienes una deuda con la fe que inspiró y movió cambios positivos, que disfrutas hoy.

Así, como ya dije, no te impongas a ti mismo esta penitencia. Olvida tu falta de fe por unos momentos (no es tan difícil. ¿No haces eso con tu vida, acaso, todo viernes en la noche?) y agradece… al universo (¿?) por Jesucristo. Si después de informarte bien sobre la historia cristiana (dije “historia”, no Dan Brown ni sus semejantes) un sentimiento de gratitud nace en ti, no lo reprimas – aunque no tengas hacia donde dirigirlo. Ante la ausencia de alternativas, agradécele al viento. Aún así, será mejor que dormir en la cuneta otra vez, esta Navidad.

¡Celebra a Jesucristo, sea quién él sea!